:: CÓMO SEDUCIR A LOS HOMBRES ::

Las mujeres, por regla general, son unas expertas en el arte de la seducción, que no es otra cosa que persuadir a alguien mediante recursos más sensuales que teóricos. Pero en muchas ocasiones, los impulsos pueden fracasar toda nuestra habilidad. La prisa y la ansiedad son malas consejeras.
Hay una cosa que es bastante cierta, y los hombres también lo dicen, y es que la mujer, si es astuta, es quien al fin y al cabo decide lo que va a pasar. Las que no logran seducir a los hombres son generalmente aquellas que muestran una ansiedad tremenda, las que están continuamente como perritos falderos. Es más fácil seducir a un hombre y mantenerlo enamorado cuando se tiene una vida propia, al margen de la pareja. No es bueno estar demasiado pendiente de él, pero si esto es inevitable, por lo menos hay que saber disimularlo de algún modo para que no lo note. El esta encima del hombre, en saber disimularlo de algún modo para que no lo note. El estar encima del hombre, en sentido figurado, es bastante contraproducente... Hay hombres que tiene que dejar a sus mujeres de las que están verdaderamente enamorados, porque el excesivo control de estas les produce taquicardias y sensación de ahogo. El gran error de este tipo de mujeres que son tan posesivas con sus maridos sería como abandonar sus amistades, estudios, trabajo... en fin, su vida propia, para consagrase en cuerpo y alma al que ella llamaba "el hombre de su vida". Siendo así es como se pierde a los hombres, por dar demasiada importancia.
Pero no es sencillo determinar con exactitud las reglas de la seducción, hay tantas como estilos de personas, en realidad es como un puzzle, que cuando las piezas encajan queda perfecto, pero en cambio lo que sí es posible definir es lo que no hay que hacer. He aquí unos cuántos ejemplos de tipos de mujer que ahuyentan al sexo masculino.

TIPOS DE MUJERES QUE ASUSTAN AL SEXO MASCULINO

1. La que se especializa en poner pegas de entrada. Si él le propone una nueva cita, en lugar de aceptar y punto, comienza a comentarle que no sabe si podrá; que no acostumbra a dejar a los niños solos; que tiene un examen; si él le plantea ir a la montaña, ella le dirá: ¿y por qué no al mar?. Son las que luego van contando a sus amigas que no entienden por qué nunca las vuelven a llamar.
2. Cuando él dice "hola" ella ya ha decidido lo que harán las próximas horas. Siempre se anticipa sin consultarle. Reserva mesa en un restaurante, compra entradas para la película que considera interesante, termina las frases que él empieza. Habitualmente, el efecto es tan rotundo que acaba siempre cenando sola, viendo la película sola y por supuesto, hablando sola.
3. Su tema preferido es enumerar sus penas y sus desgracias. No habla de otra cosa que no sena problemas, gripe o enfermedades graves; conflictos con los compañeros de trabajo o con el jefe; un despertador que no funciona, otro que hace demasiado ruido; una amiga que se acaba de separar; sus fracasos amorosos; su hermana que nunca la llama y una lista interminable que apaga el fervor del más enamorado.
4. El color del dinero es su película favorita. Más que un matrimonio, lo que pretende es un patrimonio. Sus vacaciones no son espirituales, son fondos de inversión. Comenta un viaje que ha hecho y lo explica con todo lujo de detalle las maravillas que ha visto y lo que ha gastado. Salir con esta mujer puede ser tan excitante como quedar para ir a bailar con un corredor de bolsa.
5. Si llega tarde a la primera cita es mejor no preguntarle el motivo. Lo más probable es que se haya entretenido sacándole brillo a la platería, y lo peor es que se explayara explicándolo detalladamente. La loca por la limpieza y el orden es terrible. En la primera cita se le acercará suavemente y cuándo él crea que está a punto de darle un beso, se dará cuenta de que lo que pretendía era quitarle una pelusa de la solapa.
6. Se habla de lo que se hable, siempre saca a relucir cuantos pretendientes tiene, lo guapa que es, como la miran por la calle. otras veces, el tema girará sobre el trabajo, entonces aprovechará para comentar que no puede dar dos pasos sin que los del sexo opuesto quieran ligar con ella. Deja bien claro desde un principio lo afortunado que es el hombre con quien se digna a salir, pues detrás de él hay una lista interminable de espera.
7. Nada más conocerlo, relata con pelos y señales lo que espera de un hombre, del sexo, de la pareja, de los hijos, de la familia. ¡vamos, que ella no deja ningún cabo suelto!. El siguiente paso será decirle: ¡te presentaré a mamá!. ante un encuentro tan poco estimulante, es lógico que el interlocutor vaya un momento a hablar por teléfono y no regrese jamás.

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